Crecimiento inmobiliario y Riesgo de incendios de interfaz en Cerro de Oro, Ciudad de Merlo, Provincia de San Luis

Introducción
Los incendios forestales, han existido desde mucho antes que el hombre en los ecosistemas y funcionan como un agente modificador del entorno, es decir, una parte del ecosistema. El hombre incluso en su evolución aprendió su manipulación y lo utilizó para distintos tipos de actividades (guerra, agricultura, caza, etc.) (Pausas, 2012; Kuntz, 2003). Si bien, este fenómeno ha existido a lo largo de la historia de la evolución en la tierra, su manejo y uso se ha visto modificado a medida que el hombre fue evolucionando. En la actualidad, las personas buscan entornos naturales en donde habitar y entre otras variables, producen lo que conocemos como zonas de interfaz urbano-forestal (Caballero, 2004), sitios que se ven afectados por los incendios forestales. Es por ello la importancia existente de hacer una mejor gestión de los mismos para poder conservar los recursos naturales, los servicios ecosistémicos, bienes materiales y vida de las personas (Amitrano & Rodríguez Saá, 2018).
Bajo esta premisa, trabajamos en el Barrio Cerro de Oro, la cual forma parte de la localidad de Merlo, que está ubicada al noreste de la provincia de San Luis, República Argentina con el fin de evaluar la carga combustible y vulnerabilidad de la vivienda, variables vinculadas a los incendios forestales que año tras año ocurren en las sierras de los Comechingones afectando a sus habitantes y ecosistemas. Este paisaje, escarpado por sus serranías, están caracterizados por distintos tipos de vegetación arbórea, arbustiva y herbácea, en las que destacan: molle de beber, coco, espinillos, quebracho blanco y algarrobales (Capitanelli et al; 1972), que lo vuelven susceptible a la ocurrencia de incendios forestales.
Cerro de Oro, ocupa un espacio de 2425 ha, de las cuales 1440 ha son las disponibles para ser urbanizadas debido a que gran parte pertenece al parque provincial Presidente Perón.

Materiales y métodos
Para la realización del presente trabajo se fusionaron dos estudios relacionados, que tienen en cuenta la carga de combustible en zona de interfaz como también, la vulnerabilidad de las viviendas ante la ocurrencia de un incendio forestal. El resultado de estos dos trabajos nos indica el riesgo existente en la zona de estudio.
Para la determinación de carga de combustible se utilizaron técnicas de medición mediante la línea transecta y de cuadrante, utilizadas para determinar la cantidad de combustible fino y densidad forestal. Para ello, se realizaron 20 puntos de muestreo al azar dentro del área de interfaz urbano-forestal determinado con el software QGIS que luego fueron identificadas a través del uso de GPS y una vez obtenidas las muestras, las mismas fueron procesadas en laboratorio, pesadas en balanza de precisión, puestas en horno a 70°C por 48 hs y vueltas a pesar, dando como resultado el peso de la materia seca. (Canfield, 1941) (Daubenmire, 1959);(Jefatura de Gabinete de Ministros, 2006)

Fig. 1 – Ubicaciones de los puntos de muestreo junto a una estimación visual de la densidad de vegetación de las áreas de interfaz.
Producto cartográfico de Elaboración propia a través de QGis

Para determinar la variable de vulnerabilidad en la vivienda se tomaron datos de la cantidad de medidores instalados por la cooperativa de Agua de Merlo, y de esta manera se hizo una aproximación de la cantidad de construcciones. La realización de este análisis se hizo a través de una encuesta desarrollada por el Plan Nacional de manejo del Fuego (PNMF, 2014).
Para conseguir una muestra representativa, se decidió hacer un barrido muestral de 70 encuestas en distintos puntos del barrio, en los cuales se consideró que existe riesgo en caso de declararse un incendio. Se utilizó la metodología de muestreo no aleatorio intencional, lo que permitió ir seleccionando estratégicamente las viviendas, y obtener representatividad en los resultados.
Una vez obtenidos los resultados, se georeferenciaron las viviendas encuestadas y se elaboró un producto cartográfico con Qgis, en el que se visualizan los resultados obtenidos mediante el código del semáforo. El color rojo referencia las viviendas con mayor riesgo, el amarillo denota riesgo medio mientras que el verde señala las viviendas con menor riesgo. Se elaboraron distintos gráficos en los que se muestran los resultados obtenidos de las variables más relevantes.

Fig. 2 – Cartografía de riesgo, que combina la carga de combustible vegetal con el riesgo de las viviendas ante un incendio de interfaz
Producto Cartográfico de elaboración propia a través de QGis

Conclusiones
La gran acumulación de combustible y el crecimiento urbano hacia zonas potenciales de ocurrencia de incendios, dejan en claro que es preciso generar un cambio cultural sobre la gestión de los incendios forestales. El cambio de uso de suelo y el abandono de las tierras destinadas a la ganadería han generado un incremento en la vegetación tanto herbáceas como forestal, haciendo que la carga de combustible aumente, siendo un factor muy importante ante una potencial ocurrencia de incendios. En el trabajo, pudimos distinguir que aquellos lugares en los que se presentaba herbivoría la carga era menor que en aquellos sitios donde esta no se observaba.
La falta de conciencia y planificación hace que muchas personas se radiquen en sitios naturales, quedando expuestas al fuego, ya sea por la cercanía a zonas forestales o por el tipo de construcción o materiales que han utilizado para la construcción de sus viviendas. El análisis de estos elementos nos pone de manifiesto el riesgo existente en la zona de estudio.
Si bien el fuego ha existido desde hace mucho en estos ecosistemas, el crecimiento poblacional, el cambio climático y el desconocimiento son variables que juegan en contra y llevan a preguntarnos: ¿Cómo debemos mirar a futuro la gestión de los incendios forestales? ¿Los fuegos son buenos o malos? ¿Cómo se puede convivir con el fuego? ¿Conocemos los servicios ecosistémicos del fuego?
Es lógico pensar que no se puede deforestar todo el ecosistema para que los fuegos no existan y es necesario implementar una nueva forma de trabajo que permita conservar los bosques y sus servicios ambientales, contemplando el fuego dentro de sus variables. Para ello es preciso estudiar con más profundidad el entorno, el tiempo de ocurrencia de los incendios en el pasado, las propiedades físico- químicas del combustibles en la región, generar mejores políticas para contribuir a la conciencia ciudadana sobre la gestión de los incendios forestales, una mejor planificación y ordenamiento del territorio, para construir un mejor futuro para el ecosistema serrano.

Bibliografía
● Amitrano, M. M., & Rodríguez Saá, A. 2018; Taller de Estudios Regionales y Desarrollo Sostenible.
● Caballero, D. (2004). Gestión de los Riesgos de Incendios en la Interfaze Forestal – Urbana: Proyecto WARM.
● Cámara de Diputados, San Luis. (14 de Abril de 2004). Ley No IX-0332-2004 (5538). Ley provincial.
● Canfield, R. 1941. Aplication of the line-intercept method in sampling range vegetation. Forestry.39: 388-349.
● Capitanelli R.G. y Zamorano M. 1972, Geografía Regional de la provincia de San Luis, en Boletín de Estudios Geográficos, no74-77, Vol XIX, Facultad de Filosofía y Letras, UNCuyo.
● Daubenmire, R. (1959). Método de Daubenmire. Northwest Science.
● Jefatura de Gabinete de Ministros; 2006; Manual de Campo Segunda Etapa.
● Kuntz, Carlos; Bravo, Sandra; Panigatti, José; 2003; Fuego en los ecosistemas argentinos; INTA, Santiago del Estero.
● Pausas, Juli G. (2012). Incendios forestales. Madrid: Catarata.

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